Impuesto al Carbono Durante 2014 el gobierno de México aprobó varias reformas una de ellas en el tema fiscal.  Dentro de la reforma fiscal 2014 se añadió un impuesto a los combustibles fósiles por enajenación e importación de acuerdo con su contenido de carbono.  Con este impuesto se busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante el uso de tecnologías limpias o más limpias en la producción de bienes y servicios, ayudando con esto a mitigar el cambio climático. El gobierno a través de distintas iniciativas a buscado desincentivar conductas que impactan negativamente en el medio ambiente y nuestros recursos naturales, así como dicho impuesto. Actualmente la economía de nuestro país esta sujeta a trabajar mediante combustibles fósiles, los cuales producen CO2 mismos que afectan al cambio climático. De acuerdo a los factores de emisión del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, el Centro Mario Molina creó un índice ponderado a precios internacionales los cuales se establecen en dicho impuesto.  Estos precios se establecieron para cada combustible fósil, que se usa en nuestro país es por ello que el precio es diferente para cada uno dependiendo de su factor de contaminación. Las empresas, para no tener que pagar el impuesto por el exceso de emisiones de CO2 emitidas, van a necesitar implementar programas con los cuales reduzcan sus emisiones para no pagar este.  Los proyectos que implementa Huella Azul, A.C. reducen emisiones, ayudan a comunidades vulnerables y producen bonos de carbono.  Con los bonos de carbono las empresas pueden demostrar la mitigación de sus emisiones.